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dijous, 7 de febrer del 2013

No se puede separar la filosofía de la política




"... un grupo social, provisto de una concepción propia del mundo, aunque sea embrionaria, pero manifiesta en la acción (lo que quiere decir que se manifiesta ocasionalmente, irregularmente, o sea, cuando ese grupo se mueve como un conjunto orgánico), tiene, por razones de sumisión y subordinación intelectuales, una concepción del mundo no propia, sino tomada en préstamo de otro grupo, y la afirma verbalmente, y hasta cree seguirla, porque efectivamente la sigue en "tiempos normales", o sea, cuando la conducta no es independiente y autónoma, sino, como queda dicho, sometida y subordinada. He aquí, pues, que no se puede separar la filosofía de la política, y hasta que se puede demostrar que la elección y la crítica de una concepción del mundo constituyen por sí mismas un acto político."


-Antonio Gramsci, "Cuadernos de la cárcel", Volumen 4, México, Era, 1986 p. 247.



Subrayemos: 
a.- La concepción del mundo se manifiesta en la acción: irregularmente, ocasionalmente...
b.- Las ocasiones en que esa concepción propia del mundo se manifiesta en la acción son aquellas en que ese grupo social se mueve como un conjunto orgánico.
c.- La organicidad de un grupo social no se refiere a lo técnicamente organizativo, si no a la auto-conciencia de su propio proyecto de estado. 
d.- Conviene recordar que Gramsci no usa el concepto de estado reducido al aparato técnico administrativo- represivo, si no entendiéndolo como el conjunto de la sociedad, como el ethos de un entero orden social.

Joan Tafalla