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dimarts, 7 de gener del 2014

«ROBESPIERRE et l'an II ou la construction d'une république démocratique et sociale» (partie 1)

PARTIE 1. Conférence du 5 mars dernier intitulée «ROBESPIERRE et l'an II ou la construction d'une république démocratique et sociale». Florence GAUTHIER a présenté et annoté le Tome XI des Œuvres de Maximilien Robespierre, publié à l'occasion du Centenaire de la Société des études robespierristes en 2007.




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Pour une Constituante

Robespierre et l'an II ou la construction d'un république démocratique et sociale ( partie 2)


PARTIE 2. Conférence du 5 mars dernier intitulée «ROBESPIERRE et l'an II ou la construction d'une république démocratique et sociale». Florence GAUTHIER a présenté et annoté le Tome XI des Œuvres de Maximilien Robespierre, publié à l'occasion du Centenaire de la Société des études robespierristes en 2007.




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divendres, 27 de desembre del 2013

Falsa máscara en 3D y auténticas calumnias antirrobespierristas

Post del día 15 de diciembre de 2013, escrito por Alexis Corbière en su blog político: http://www.alexis-corbiere.com/index.php/post/2013/12/15/Faux-masque-en-3D-et-authentiques-calomnies-antirobespierristes. En el momento en que publico esta traducción, en el blog de Alexis Corbière hay 91 comentarios sobre el contenido de este post:

Video: Henri Guillemin explica la figura histórica de Robespierre. Cuenta con subtítulos en francés.

Decididamente, incluso en 3D, el odio al más ilustre portavoz del jacobinismo, les hace perder la cabeza. Anuncio enseguida que este billete de blog será redactado exclusivamente en defensa de Maximilien Robespierre, siempre atacado, burlado, caricaturizado, incluso dos siglos después de su muerte. Será también una ocasión para volver a hablar de máscaras de cera, que según algunos, blandidas por el pueblo de Paris en julio de 1789, iniciaron, de alguna manera, la gran Revolución francesa.
Para realizar esta tarea entrañable, me alejo instante de los combates cotidianos del Frente de Izquierdas y sobre todo de mi propia campaña municipal, por otra parte bien encauzada en el doceavo distrito de Paris. Pronto la presentaré más detalladamente. Además, la reunión del Consejo de Paris de diciembre que se desarrollará el próximo lunes y martes será un momento privilegiado para volver sobre los dossiers municipales. El lector me perdonará pues, esta furtiva escapada, fuera de los caminos trillados de la acción militante, si ha entendido para que sirve este espacio virtual, lugar de libertad real que es mi blog. Aquí hablo de lo que quiero, ¿de acuerdo?
¿De qué se trata?  Voy a ello. Esta mañana ha sido enseñada a la prensa un bien ridícula fotografía representando la pretendida “cara verdadera” de Robespierre ( Cf. Imagen). El diario Le Parisien/Aujourd’hui afirmaba con toda seguridad: “Robespierre reencuentra su cabeza”. Nada menos. Cada uno juzgará. El efecto es sobrecogedor y, digámoslo claramente el resultado es repelente. Es un rostro repugnante y contrahecho, en una pose lúgubre mirada heladora, cóctel entre Jack el Destripador y Marc Dutroux sin el bigote … y añadamos, golpeado profundamente, bastante más de lo que numerosos testimonios lo afirmaban de la viruela ( más preciso que la expresión "petite vérole", que tiene otra connotación, como he leído aquí i allá), enfermedad de piel frecuente en la época, que dejaba lesiones en el rostro de la mayoría de los hombres empezando por Georges Danton. A la vista de esta foto, ¿quién no sentirá que un escalofrío le recorre la espalda? Ese es sin ninguna duda el objetivo. Para hacer detestar a un hombre siempre es útil afearlo. Ello simplifica la tarea.
Pero volvamos a esta fotografía, más verdadera que lo real. ¿Cómo han sido posibles este prodigio y casi-resurrección? Sería debida a un francés de Mulhouse, el señor Philippe Froesch, especialista en este tipo de reconstituciones faciales . A él se le debe hace algunos años una reconstitución del rosto de Enrique VI, ofreciéndonos, en relación con el que parece que inventó la frase  “la gallina a la olla” ( la poule au pot), Un rostro pacífico e inteligente, fiel a la leyenda del “buen rey Enrique”… salvo que este retrato del hombre de Navarra fue reconstituido a partir de un cráneo real.
Ahora, en relación a Robespierre, no hay nada, y a mi modo de ver es precisamente ahí donde se sitúa uno de los primeros problemas. Esta vez, no se ha trabajado con un cráneo auténtico, si no a partir de la copia de una máscara mortuoria post-mortem. Curioso. Esta copia de máscara se encontraría actualmente en el Muséum d’Histoire naturelle en Aix-en-Provence. Sería obra de Anne-Marie Grosholtz quien devendría Madame Tussauds, fundadora del celebre museo londinense que lleva su nombre. Hasta aquí bastantes cosas creíbles. La futura madame Tussauds estuvo  presente en el Paris revolucionario de 1789 a 1794, después de haber sido una de las principales escultoras del « cabinet de cire » del Doctor Curtius que en aquellos momentos gozaba de una gran éxito. Guiño a la historia fue entrando en su gabinete de cera que el 12 julio de 1789, el pueblo de Paris se apoderó de los bustos de Necker, y del Duque de Orléans, que estaban allí, para desfilar a continuación blandiéndolos para reclamar el retorno de Necker, a quien el rey Louis XVI había destituido por su « condescendencia extrema » hacia los Estados-Generales. LO que siguió es bien conocido. Dos días más tarde, el pueblo tomaba la Bastilla, y a continuación el pueblo Buscaba armas para evitar que una represión salvaje le golpease.
Anne-Marie Grosholtz (o Marie Grosholtz) era efectivamente la mejor empleada de Curtius, participó en la realización de numerosos bustos y máscaras de cera, es algo indiscutible. De todos modos, numerosos historiadores dudan sobre la autenticidad de esta máscara post mortem ( cf. imagen) de Maximilien Robespierre y sobre las condiciones en las que fue realizada, si se tiene en cuenta que el diputado originario de Arras, fue ejecutado de manera bastante precipitada, con 22 de sus camaradas, después de haber recibido un pistoletazo en la cara que le fracturó la mandíbula, y que lo desfiguró totalmente. Algunas horas después de su ejecución, su cuerpo fue lanzado a una fosa común sin ningún tipo de miramientos, para que no tuviera tumba, ni el mínimo lugar de memoria, donde sus amigos pudieran ir a recogerse. ¿ Se puede imaginar seriamente que fuera posible, en este tumulto, realizar una máscara para fabricar estatuas de cera ( es decir para fabricar elementos para mantener su memoria) , y  que la pretendida máscara mortuoria atribuida a Robespierre sea realmente la suya, cuando se piensa en la velocidad en la que se desarrollaron aquellos acontecimientos políticos? Por razones políticas, era imprescindible hacer desaparecer el cuerpo lo más rápidamente posible. Además, parece establecido que en esa época se desarrollo un verdadero « business » en torno a estas máscaras mortuorias y parece que era frecuente que algunas de entre ellas fueron realziadas únicamente “de memoria” por sus autores. En fin es notorio que Madame Tussauds usaba un talento real para poner en escena, de manera particularmente expresiva y personal, los rostros que fabricaba.
Brevemente según muchos historiadores contemporáneos, es muy posible que esta máscara, hecha de memoria, habla más sobre lo que Madame Tussauds pensaba de Robespierre, que sobre la realidad milimetrada del rostro del « incorruptible ». Así pues es muy probable que la máscara que ha servido de base para este retrato 3D no es muy riguroso. La mayoría de los historiadores, especialistas de la Revolución francesa, que he interrogado hoy, pienso en primer lugar en el excelente Guillaume Mazeau (pero hay otros) se han sorprendido de la gran diferencia entre retratos conocidos de Robespierre y realizados en vida, como el de Gérard expuesto en el museo Carnavalet o el celebre busto de Charles-André Deseine (que se puede ver en Vizille) y esta pobre imagen 3D demasiado lúgubre y poco expresiva. Además, la distancia es tal, con lo retratos contemporáneos conocidos  que estos historiadores ponen en duda el valor de todo esto.
Me diréis: ¿que es lo que está en juego en todo esto? En realidad importa poco conocer el rostro verdadero de Maximilien Robespierre. Poco importa que fuera feo o guapo, las mejillas devoradas por la viruela o no, los ojos alegres o con ojeras... Sus discursos y sus actos tienen una importancia bastante más significativa para la Historia de nuestro país. Esto es lo que me fastidia más en este asunto y ridiculiza, a mi modo de ver, toda esta iniciativa. Philippe Froesch, el creado de este 3D declara en el  Parisien« Cuado he abierto los ojos de Robespierre, su mirada helaba, inquietaba. Sin duda, este hombre daba miedo». En BFM TV, añadía : "No debía ser simpático..", y matizando, BFM TV dirá que se trata del “rostro del Terror”. Grotesco. Nos encontramos ante el delito de tener la cara sucia. ¿ El artista aceptaría que se hablase de él de ese modo? Y, evidentemente, este comentario muy personal alimenta la “leyenda negra” sobre Robespierre que le presenta como un dictador. Con una jeta como ésta no debía ser un demócrata, se dice quien descubre este fotografía. Este es el objetivo sin duda. Dar miedo con Robespierre, esta vez con su cara supuesta, y después, en el mismo movimiento, hacer detestar aún más al hombre para que se olviden definitivamente sus ideas. Se descubre, leyendo los artículos que acompañan esta imagen, que esta cara 3D servirá de suporte para una gira de conferencias de un médico forense, M. Philippe Charlier que, en la línea de muchos otros charlatanes que tienen siempre páginas abiertas en todos los magazines (Historia, Valeurs actuelles, L'Express, Nouvel Obs, etc..), explicará doctamente quien era « el verdadero » Robespierre a partir de una simple máscara 3D basada por añadidura sobre un modelo original dudoso. Así, armado con este método, este señor hablará, sin vergüenza, de un político exclusivamente en función de su « jeta » y de sus enfermedades de piel. No sonriáis, se piensa inmediatamente en la próstata de presidentes de la República que ha interesado a algunos medio estos días… Se piensa también en esta nueva tendencia y corriente histórica (tan presente en los grandes medios de comunicación) que explica los acontecimientos   de nuestro pasado por la acción de un solo hombre, y por tanto lo único que tendría sentido sería la psicología ( que algunos expertos nos aclaran dos siglos más tarde). Así progresivamente se deslizan hacia una antropomorfia vulgar como método sistemático. El nuevo axioma de estos tunos es: me río de tus ideas, pero muéstranos tu jeta. Ejemplo: la monarquía era positiva ya que los reyes de Francia eran buenos. El Terror, nunca explicado en su realidad, sería el producto de un hombre medio loco que horroriza al contemplarlo. El nazismo sería debido al “magnetismo” terrorífico de Adolf Hitler que hipnotizaba a las masas alemanas, etc… Sobre todo, no busquéis razones económicas, culturales y sociales para comprender los desórdenes de este mundo. Es ridículo. En función de la cara, en la actualidad, se atribuyen sentimientos, capacidades en los seres humanos, al final es una visión digna de los peores antropólogos racistas del fin del siglo XIX que se impone sin que se note. Este tipo de aproximación peligrosa marca el fin de la política y de la Historia que invitan a la reflexión en beneficio del sensacionalismo más vulgar. Temo lo pero para el futuro. Un hombre ante su pantalla de ordenador y sus software fabricando una cara varios siglos después de la muerte de aquel a quien se le atribuye, pretenderá explicarnos la Historia y el compromiso de las mujeres y de los hombres políticos, que los historiadores que se empeñan rigurosamente  a exhumar los textos y los hechos y a darles un sentido. Esta moda de los rostros 3D es el fin del pensamiento. Recelo.
Es ahí, pues donde se encuentra lo más escandaloso de este historieta. Más que invitar a leer y a releer los obras y discursos de Robespierre (también para criticarlos sin concesiones, naturalmente), más que evocar por ejemplo la aparición reciente de excelente libro: « Robespierre, la fabrication d’un mythe » (Editions Ellipses) de Marc Belissa et Yannick Bosc, Ambos entre los mejores especialista del tema, más que invitar a leer los trabajos de historiadores como  Guillaume Mazeau de quien he hablado más arriba, pero también de Claude MazauricMichel BiardJean-Clément Martin y de muchos otros (a no olvidar el inmenso Albert Mathiez o a Albert Soboul), los medios de comunicación hacen una amplia publicidad a este tipo de rostros 3D. Para resistir intelectualmente, leed los libres de todos estos sabios. Si no, a la postre, el reflejo reemplaza la reflexión, y los  nostálgicos del Ancien régime pululan y dedican su tiempo a ensuciar  a los grandes revolucionarios y a los grandes patriotas sin los que nuestro país no sería el mismo. 
El amor a Francia y a su Historia tumutuosa nos impone pues, denunciar las estafas
comerciales a la moda que quieren confiscar toda su complejidad y riqueza. “ Todo muere, los héroes de la humanidad y los tiranos que los oprimen; pero en condiciones bien diferentes” dijo Robespierre en brumario del año II ( es decir el 18 de noviembre de 1793). En nuestros días, con el 3D los héroes son denigrados y los tiranos ensalzados… ¡Triste época!


Post scriptum :

Los numerosos mensajes que recibo por vías diferentes tras la publicación de este billete de blog, me invitan a hacer algunas precisiones. De entrada, gracias por el interés que ustedes aportan a este controversia. Una vez más, este buen viejo Maximilien despierta las pasiones. Este destino increíble continua marcándome. Pero sobretodo, con el fin de evitar confusiones, quisiera enumerar lo que me parece más importante de este asunto:
1.     No defiendo la belleza física de Maximilien Robespierre, por una idolatría desplazada i ciega. Eso no me importa nada en absoluto. Es un asunto secundario. Si por casualidad el se pareciese a ese retrato, ello no cambiaría absolutamente nada en el plan histórico.
2)       Por contra, creo necesario señalar que la mayor parte de los historiadores han dudado siempre sobre la pretendida máscara mortuoria de Robespierre ( existen otras de esas máscaras en Europa, todas falsas puesto que parece que hubo un jugoso comercio que contribuyó a esa proliferación) El historiador Hector Fleishmann publicó en 1911 una obra sobre esta máscara mortuoria y considera, después de haber investigado que es falsa. Después ningún otro historiador ha trabajado sobre el tema.
 3)     No estoy de acuerdo en absoluto con la utilización política de este rostro en 3D que vuelve de nuevo, en el año 2013 a nutrir las peores leyendas negras robespierristas. Lo más chocante en este asunto son los comentarios que lo acompañan, presentándolo como un tirano potencial únicamente en razón de su cara y de su gélida mirada.
4)      El rostro de Henri IV que publico aquí, muerto en 1610, reconstituido en 3D por la misma persona y el mismo laboratorio, presta testimonio del la toma de partido negativa en la fabricación del de Robespierre. Henri IV es presentado sonriente, con una mirada apacible y unos mostachos soberbios. En lo que concierne a Robespierre, todo el mundo puede constatar que el retrato resplandor vital se encuentra en esta cara no han sido escogidos con la misma benevolencia.
5)       Como regalo comunico a quienes no lo conozcan un link con el excelente conferencia de Henri Guillemin sobre Robespierre: http://www.youtube.com/watch?v=XiM74n8I2Gc


(Traducción de Joan Tafalla)


diumenge, 6 de gener del 2013

Bonbon Robespierre



Retrato de Augustin Robespierre
Nel settembre 2009 è uscito per la collana saggi di Einaudi l’ultimo libro di Sergio Luzzatto “Bonbon Robespierre”. A prima vista opera minore come “minore” è il personaggio di cui Luzzatto si occupa, ossia quell’Augustin Robespierre, fratello del celebre Maximilien, di cui ha condiviso la sorte nel giorno del Termidoro. Ci vuole la maestria di Luzzatto, il suo acutissimo occhio di storico  per condensare nelle 108 pagine dell’agile volumetto non solo la vita del semisconosciuto Augustin ma, attraverso la ricostruzione della biografia del suo personaggio condannato finora dalla Storia a ruolo secondario, l’altro volto del Terrore – quello “dal volto umano”, come riporta il sottotitolo dell’opera – anch’esso pressoché ignorato dagli storici, come il personaggio che ne fu l’incarnazione.
Nel centinaio di pagine in cui lo storico affronta le vicende del minore dei Robespierre, Luzzatto riapre il dibattito sulla Rivoluzione Francese -  argomento di cui è profondo conoscitore – a dimostrazione di come molto rimanga ancora da scrivere su uno degli argomenti più discussi (ma anche più ideologicamente condizionati) della storiografia moderna.
Robespierre le petit canonizza anche uno stereotipo maschile di cui rintracciamo i contorni in quel Julien Sorel, protagonista del capolavoro stendhaliano: idealista, avventuriero, terrorista (ma non “da scrivania”, come il fratello Maximilien), dalla vita sentimentale spregiudicata, Augustin attraversa la Francia degli anni del Terrore da Parigi fino alla Provenza, scegliendo quella Francia rurale che costituisce il corpo della nazione rivoluzionaria come terreno per la sua missione politica.
Augustin Robespierre
Augustin Robespierre
Torna quella contrapposizione città-campagna, provincia-capitale che è una delle linee tematiche del Rosso e il Nero. Non è uomo di città Augustin Robespierre, al contrario del fratello ancorato indissolubilmente ( e in maniera quasi maniacale) alla poltrona del potere che occupa nel cuore della Francia rivoluzionaria. Avventuriero in quella Francia rurale che ha visto i grandi accadimenti rivoluzionari solo da lontano è il pionere della rivoluzione esportata in primo luogo da Parigi alla stessa provincia francese, prima ancora che Napoleone intraprenda il più ampio progetto di egemonia europea. Quella stessa campagna francese in cui pochi anni dopo Stendhal farà nascere il suo eroe Julien Sorel, anch’egli uomo d’azione la cui caratteristica principale sarà proprio la mobilità sul territorio francese, dal desolato mondo di campagna alla fervente Parigi della Restaurazione. Rimanendo, in fondo,  come Augustin estraneo ad entrambe le dimensioni.
Il fil rouge che lega i due personaggi è il mito della Rivoluzione e dei suoi personaggi: di un Augustin che vive (e muore) da eroe rivoluzionario ma viene presto dimenticato dalla Storia, di un giovane Sorel che su quel mito costruisce la sua identità di uomo, tentando anch’egli di vivere (e soprattutto di morire) da eroe. Un’identità non solo politica ma anche “maschile” che trova nei modelli rivoluzionari (in Napoleone prima di tutto) un paradigma di virilità, che definisce  le relazioni con le donne, confermando quella commistione tra pubblico e privato che inizia proprio con i leader della Rivoluzione dell’89 e che se sarà una caratteristica dei più importanti personaggi pubblici del XX secolo.
Stendhal - Il Rosso e Il Nero
Stendhal - Il Rosso e Il Nero
Sergio Luzzatto e Stendhal ci offrono la possibilità di seguire un percorso di lettura suggestivo (anche se non esaustivo) attraverso la creazione del mito rivoluzionario e dei suoi protagonisti. Dalle reali vicende dei suoi eroi, i più noti ma ancora più efficacemente i meno noti, alla costruzione del mito fino alla sua elaborazione da parte di quella generazione  di Julien Sorel nati all’ombra di Napoleone, che nella Francia della Restaurazione se ne è alimentata, accrescendone la grandezza. Un percorso affascinante capace di rivelare al lettore attento la complessità del fenomeno rivoluzionario e la sua importante eredità non solo politica ma anche culturale, nella creazione di quell’”uomo nuovo”, la più grande (e forse la più pericolosa) delle utopie rivoluzionarie.
Extraído de: http://www.blogstoria.it/2010/03/25/percorsi-di-lettura-la-rivoluzione-francese-e-i-suoi-uomini-da-augustin-robespierre-a-julien-sorel/
Edición en francés: Sergio Luzzatto, Bonbon Robespierre, LA terreur à visage humain, Paris, Arléa, 2010.

diumenge, 28 d’octubre del 2012

Robespierre y el imaginario constituyente



Robespierre, 25 de diciembre de 1793, discurso en la Convención

Parece que el modelo político y económico español se resquebraja. La alianza entre las fuerzas renovadoras del franquismo y los partidos y formaciones de la oposición, que dio paso a la Constitución de 1978, está llegando a su fin. Algunos de los problemas resueltos con prisa de huracán o peor aún, silenciados, reaparecen: auge del nacionalismo periférico y reacción del centralismo (castizo) español; supeditación de la organización política y social a la economía de mercado y sus intereses financieros; pérdida real del valor de la soberanía popular en beneficio de grupos de presión, revisionismo histórico, supresión de derechos adquiridos y merma sustancial de la protección que conlleva el estado del bienestar, entre otros. En este contexto, miles de ciudadanos están reclamando, en foros y asambleas, un nuevo pacto constitucional, es decir, el inicio de un proceso constituyente que finalice con la elección de Cortes Constituyentes y la redacción de una nueva Carta Magna que recoja las aspiraciones y anhelos de una ciudadanía moderna, hija de las identidades múltiples del siglo XXI: una república democrática. Ejecutado en la guillotina el 28 de julio (10 Termidor) de 1794, cerca de Errancis, junto con Saint-Just y veinte revolucionarios más, resulta sorprendente comprobar cómo hoy, más de dos siglos después, la cabeza política de Robespierre -el hombre, junto con el Comité de Salud Pública, que consolidó la Revolución francesa de 1789, salvando los progresos y logros de la República y su esencia democrática- sigue vagando, malherida, vilipendiada, cubierta de cal, por las cloacas de la Historia (neoliberal) cuando debería ser un referente, europeo y solidario, en tiempos de pánico institucional y zozobra ética.
La crisis financiera que arrancó el verano de 2007 está produciendo un bloqueo democrático tanto en los órganos de gobierno, centros locales de toma de decisiones, como en la vida de la comunidad. La libertad y la igualdad, pilares del sistema, están siendo amenazadas por la prevalencia de un supuesto estado de necesidad universal, estado de excepción permanente, por usar la fórmula de G. Agamben, al cual se supeditan todas las aspiraciones de transformación y progreso: “ahora no es el momento”, repiten, mantra de hielo, las instancias superiores. Hasta Juan Carlos I, Rey de España, bisagra entre la católica dictadura militar y la democracia (no es necesario recordar que juró cuantas legislaciones le pusieron delante), entra en escena pidiendo, exigiendo, unidad de acción (unidad de destino) y una devota adhesión inquebrantable al Gobierno, en este caso del PP -hubiera sido igual con el PSOE- frente a la trascendencia del desplome financiero global. Al mismo tiempo, una parte significativa de la población, los más desfavorecidos (parados, trabajadores con salarios bajos, precarizados, pensionistas, mujeres, jóvenes sin futuro), expresa su malestar siendo reprimida por el ejecutivo nacional y por los pintorescos gobiernos autónomos. Manifestaciones, ocupaciones del espacio público y demás actos cívicos de protesta -excesos y provocaciones al margen, que han existido siempre en la confrontación política- son percibidos como un ataque frontal a las instituciones democráticas que se defienden -mandan las superestructuras económicas- con la policía. Parece que la política de los políticos (y sus zafiedades), haya suplantado a la política de los ciudadanos (y sus deseos). “Cuando el gobierno viola derechos, la insurrección es para el pueblo, y para cada sector del pueblo, el más sagrado e indispensable de los deberes”, se recoge en el proyecto de Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1793, superador del canónico texto de 1789 (que ya reconocía, por cierto, “el derecho a resistir a la opresión”).
Sometido a instancias supranacionales -una falaz cesión de soberanía que no ha sido refrendada por la mayoría de los estados miembros de la Unión Europea- el gobierno electo acata dictados contrarios al bienestar y desarrollo integral de la mayoría social, es decir, gobierna contra su pueblo, escuchando más a las instituciones financieras mundiales (FMI, BM) que a su propio cuerpo electoral. Cuando el sistema de garantías creado por la Constitución de 1978 es incapaz de impedir o, cuando menos, frenar el deterioro del consenso y la armonía social, urge un cambio de modelo, acorde con las legítimas demandas de una ciudadanía plural, la multitudo spinozista, que “siente e interpreta” las reivindicaciones de una forma distinta a la conocida hasta la fecha (heredera del siglo XIX), y que expresa su disconformidad -desde el fenómeno del 15M hasta los movimientos que propugnan una entrada pacífica en el Congreso de los Diputados- con procedimientos novedosos. La senda constitucional abierta en 1978, que ha permitido recorrer, no sin cierto éxito, una parte del camino de la dictadura -pese a las infinitas secuelas psicológicas y sociales- a la democracia de mercado, parece que llega a una vía muerta. Los partidos mayoritarios -maquinarias de perpetuación de castas o “clase extractiva”, según terminología (liberal) de moda- se están mostrando incapaces para resolver la crisis e impedir el deterioro de la calidad democrática, y viven este “desbordamiento” democrático, “que no, que no nos representan”, bien con el temor a una pérdida de apoyo electoral (PP), bien como drama psicológico de espera beckettiana (PSOE), cuando sólo debería ser entendido, si interpretaran la realidad con lupa demoscópica, como una llamada de atención emocional, una petición de principio o natural evolución, acorde con la sorprendente naturaleza individual de la vida tecnológica y consumista (la metástasis del sistema-mundo capitalista creado a raíz de los acuerdos de Bretton Woods, 1944), donde la política, la sociedad y las relaciones laborales están mutando, sin saber bien hacia dónde, ni con qué fin, a velocidad de vértigo. Robespierre, el 10 de mayo de 1793, ante la Convención, teoriza la radicalidad democrática, eso que ahora se denomina “desbordamiento”, fijando los principios de acción y el tempo revolucionario: “Un pueblo cuyos mandatarios no deben dar cuenta de su gestión a nadie no tiene Constitución. Un pueblo cuyos mandatarios sólo rinden cuentas a otros mandatarios inviolables, no tiene Constitución, ya que depende de éstos traicionarlo impunemente y dejar que lo traicionen los otros. Si éste es el sentido que se le confiere al gobierno representativo, confieso que adopto todos los anatemas pronunciados contra él por Jean-Jacques Rousseau.” La argumentación de Robespierre, tomada de sus Discursos, editados con el título Por la felicidad y por la libertad (2005), elegante hasta en su formalidad literaria, parece escrita para momentos de déficit de soberanía y vacío de poder. Su reflexión es una mirada limpia al poder constituyente: hacia una estructura firme pero flexible, reticular, que impida, por inoperancia o miedo, la parálisis del sistema nervioso central del Estado. ¿Qué es legítimo hacer cuando los gobernantes dan la espalda a una parte, numerosa, del cuerpo electoral, y reaccionan solo ante las exigencias de las oligarquías financieras? Como sostiene Georges Labica, por debajo del pensamiento de Robespierre discurre una “política de la filosofía”.
La democracia o es virtuosa, justa y excelsa hasta el extremo, diría el abogado de Arrás, o no es democracia. Es más, o favorece el interés de la mayoría, o no merece tal nombre. Robespierre vivía obsesionado con la suerte de los desfavorecidos y el respeto a las decisiones de las mayorías. Pese a la brutalidad e ignorancia de la Historia liberal -parecido al caso de V.I. Lenin- Robespierre procuró contener los excesos jurídicos y políticos de dirigentes como Barère o Danton comportándose, en muchos instantes del proceso revolucionario, con paciencia y moderación: un “centrista” dentro del partido de la Montaña. Georges Lefebvre, uno de los primeros historiadores que desveló el velo de terror sangriento que envolvía su figura afirmó que “fue un hombre magnífico, defendió la democracia y el sufragio universal de 1789 (…) y en circunstancias normales nunca hubiera apoyado la pena de muerte ni la censura de prensa”.
El Proyecto de Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, antes citado, fue presentado ante la Convención el 24 de abril de 1793. Su articulado serviría de base a la Constitución de 1793, texto que, recuerda Albert Soboul en La revolución francesa (1966), “sería para los republicanos de la primera mitad del siglo XIX el símbolo de la democracia política”. Cuando los incesantes recortes del neoliberalismo -Alemania está ganando la guerra mundial que perdió en Stalingrado- afectan de manera indiscriminada a las prestaciones sociales se puede leer el artículo 21, repito la fecha, abril de 1793: “El socorro público es una deuda sagrada. La sociedad debe asistencia a los ciudadanos desgraciados, bien procurándoles trabajo, bien asegurando los medios de existencia para aquellos que no están en situación de trabajar.”  
Frente a la pérdida de aliento del sistema de 1978, el nuevo proceso constituyente, un renovado contrato social, con un fuerte carácter anti-individualista, debería exigir, de entrada, la recuperación de la soberanía perdida (su ser es ser en acción) y la permanente exigencia a los gobernantes de sus responsabilidades públicas. Ante el descrédito del Estado y de las instituciones, y la desconfianza que generan los políticos, minados por abusos y corrupciones, Robespierre sostenía (1793) que “el principio de responsabilidad moral -imperativo mayor de la democracia, podríamos añadir- exige además que los agentes del gobierno rindan, en épocas determinadas y con bastante continuidad, cuentas exactas y circunstancias de su gestión. Que las cuentas sean hechas públicas por la vía de la impresión y sometidas a la censura de todos los ciudadanos. Que sean enviadas, en consecuencia, a todos los departamentos, a todas las administraciones y a todas las comunas.” Cambio 16, una de las publicaciones más influyentes en la Transición, recogía unas declaraciones de Felipe González, Secretario General del PSOE, a la salida del colegio electoral, 6 de diciembre de 1978, la jornada que refrendó la Constitución. Preguntado por la vigencia del texto que se sometía a votación respondió: “Espero que decenios y decenios, y si es posible, de un siglo a dos”. Nada como el desparpajo y el tronío.
En una reciente biografía, Robespierre. Una vida revolucionaria (2012), Peter McPhee narra, a modo de conclusión, las vicisitudes del reconocimiento del revolucionario. El 30 de septiembre de 2009, el pleno municipal de la ciudad de París rechazó la moción de un concejal (socialista) que solicitaba poner el nombre de Robespierre a una calle o a una plaza en la “Ciudad de la Luz”. El concejal, perplejo, argumentó que el dirigente jacobino era “primera y principalmente un revolucionario formado por los ideales de la filosofía de la Ilustración” y no “una caricatura de un verdugo sediento de sangre”. Y un formidable antecedente, se podría añadir, para un dinámico, necesario y urgente proceso constituyente que impulse otra forma democrática de vida en común.  
Publicado en: http://www.eldiario.es/zonacritica/Robespierre-imaginario-constituyente_6_61303876.html#

dilluns, 28 de novembre del 2011

Texte fondateur de l’Association ” Pour un musée Robespierre à Arras ”


Par le rôle éminent qu’il a joué pendant la Révolution Française où se fondait le devenir de la France dans un monde moderne, Robespierre est unanimement reconnu comme un personnage considérable de notre histoire. Bien au-delà de nos frontières, le nom d’Arras est associé à celui de son plus illustre citoyen et il est surprenant qu’aucun véritable lieu de mémoire ne lui soit consacré dans sa ville natale. Acquise en 1990 par la municipalité pour en faire un musée Robespierre, la maison qu’habita celui qui gouverna la France Révolutionnaire entre 1793 et 1794, fut remarquablement rénovée par les compagnons du Tour de France. Cette demeure est aujourd'hui affectée au musée du compagnonage .
Les soussignés demandent instamment que la ville d’Arras restitue à la Maison Robespierre sa légitime vocation afin qu’elle devienne un musée qui aide les Arrageois et les innombrables visiteurs du monde entier à mieux connaître l’histoire de la Révolution Française et de celui qui en fut, quelque opinion qu’on puisse en avoir, l’homme clé.
Lire en plus:


dilluns, 23 de maig del 2011

Les Manuscrits de Robespierre peuvent être sauvés!

Philippe François Joseph Lebas (1764-1794)

Appel de la Société des Édudes Robespierristes
Chers amis,  *L’État français a finalement exercé son droit de préemption* à  l’occasion de la vente aux enchères des *manuscrits inédits de  Robespierre* chez Sotheby’s, à Paris, le mercredi 18 mai.  La *Société des études robespierristes* et tous ceux qui se sont  mobilisés se réjouissent de cette heureuse nouvelle. Notre élan  collectif consacre la conception de fonds d’archives ouverts au  public et la patrimonialisation de pièces indispensables à la juste  appréciation de l’Histoire de la Révolution française.  * *  La direction des Archives Nationales, représentée dans la salle des  ventes, a préempté à l’issue de l’enchère sur les lots n°31 (Lebas) et  n°32 (Robespierre), en se faisant à chaque fois chaleureusement  applaudir. Les prix sont très élevés, le total se chiffrant à *979 400  euros* (respectivement 65 000 et 750 000 euros pour chacun des lots,  plus les taxes). Les Archives Nationales disposent désormais de 15 jours  pour compléter le tour de table financier et réunir la somme. La  souscription nationale lancée par la Société des études robespierristes  a permis de recueillir jusqu’à présent près de *100 000 euros de dons et  promesses de dons*. Peut-être avez-vous-même déjà participé à cet élan  et nous vous en remercions fraternellement. La mobilisation a porté ses  fruits, mais il faut poursuivre la collecte.  C’est pourquoi *la Société des études robespierristes appelle à  poursuivre l’effort engagé* et invite tous les citoyens qui le  souhaitent à s’y associer, mais également l’ensemble des collectivités  locales. De l’amplification des dons résultera enfin l’acquisition  définitive de ces précieux manuscrits.  Les sommes versées donneront droit à une réduction d’impôt équivalente  aux deux tiers du don (don dans la limite de 20% du revenu imposable).  Les chèques _libellés à l’ordre de la Société des études  robespierristes_ (SER) et porteurs de la mention « Pour les manuscrits  de Robespierre » sont à adresser à notre Société, au *17 rue de la  Sorbonne, 75231 Paris cedex 05*.  Les donateurs qui le souhaitent peuvent également faire parvenir leur_  don par virement bancaire_ sur le compte de la Société des études  robespierristes en notifiant « Pour les manuscrits de Robespierre » dans  le formulaire de transfert (demander le RIB/code IBAN à  contact@revolution-francaise.fr).  Chacun est invité à suivre l’évolution quotidienne de cette souscription  publique nationale en consultant régulièrement le site internet  (www.revolution-francaise.fr francaise.fr/>) et  la page facebook (www.facebook.com/#!/etudes.robespierristes  etudes.robespierristes>) de la Société des  études robespierristes. En vous remerciant de bien vouloir faire toute  la publicité nécessaire à cette action.  Bien cordialement.   *Pour la Société des études robespierristes,* Philippe Bourdin,  président, Serge Aberdam, secrétaire général, Cyril Triolaire,  trésorier, Julien Louvrier, webmaster/membre du CA de la SER.  

dilluns, 9 de maig del 2011

Descripción de los papeles de Robespierre que se subastan el próximo 18 de mayo


Traduzco la nota del catálogo de la subasta de Sothebi's Books and Manuscripts, Paris. contiene interesante información del contenido del dossier que sale a subasta. Queda claro que el análisis de estos papeles podría modificar algunas de las cosas sabidas hasta ahora.

Paris | 18 May 2011, 2:30 PM | PF1103

LOTE 32

ROBESPIERRE, MAXIMILIEN DE

BORRADORES DE DISCURSOS, ARTÍCULOS, Y UNA CARTA, CONTENIENDO DE NUMEROSOS PASOS INÉDITOS.

Paris, Enero 1792-julio de 1794.116 páginas (en 64 folios). Tinta sobre papel blanco y azul, muy numerosos tachones, pasos barrados, y correcciones. El papel que utiliza Robespierre procede de diversos papeleros. Para un mismo documento utiliza diferentes papeles y se encuentran hojas con diferentes filigranas (C.) Leroy 1789; con corona perlada; con blasón real; con león rampante; MMP; Mols PDFDAN...).

Precio estimado 200,000 - 300,000 EUR

Nota de Catálogo

Un conjunto excepcional de papeles de trabajo de Robespierre, conservados durante más de dos siglos por los descendientes de su amigo Lebas.

Desde el discurso sobre la Guerra de 25 de enero 1792 hasta el discurso de 8 Thermidor pronunciado en la víspera de su muerte, el 26 de julio 1794, recopiado aquí sin duda por Robespierre para Lebas, el conjunto reúne fragmentos de 4 discursos y 5 artículos, y diversas notas dispersas, y una importante carta a un corresponsal desconocido sobre el fondo de su filosofía: la relación difícil entre la Felicidad y la Libertad.

Discursos, artículos, notas, la mayoría de estas hojas fueron impresas por decisión de la Convención para ser leídos por el público. Sin embargo, los muy numerosos pasajes tachados, y las hojas enteras barradas, nos ofrecen por primera vez los pensamientos y remordimientos de escritura de Robespierre tal y como los puso sobre papel antes de corregir: son los manuscritos originales del más fecundo de los pensadores de la Revolución, y del más original de sus legisladores, cuyas medidas transformarán Francia en profundidad y por siempre. Robespierre conservó estos manuscritos hasta que pasaron a la familia de su amigo el convencional Lebas (ver el lote 31).

Los discursos de Robespierre estuvieron en el corazón mismo de la Revolución francesa. Guiaron Francia desde la monarquía constitucional hasta lo más fuerte del Terror. De las tribunas de la Asamblea, de la Convención, de la Comuna, de los Jacobinos, o del Comité de la Salvación Pública, Robespierre fue el más escuchado de los oradores de la Revolución: sus discursos ocupan la mitad de sus obras completas reunidas en 10 volúmenes.

El 27 de julio 1794, 9 Thermidor, Robespierre desaprobado por la Convención se refugió en el Hotel de Ville, junto a su hermano Augustin, Joseph Lebas, Couthon y San-Just. Cuando Barras derribó las puertas durante la noche, Lebas se suicidó, Augustin saltó por la ventana, San-Just y Couthon estaban vivos. Robespierre yació toda la noche en un lecho de sangre, la mandíbula rota por una bala. Condenados sin interrogatorio, ni defensa, ni apelación, como permitía en derecho la famosa " ley de los sospechosos" de 22 Prairial que ellos mismos votado dos meses antes, Robespierre y sus amigos fueron llevados a la guillotina algunas horas más tarde.

Robespierre se alojaba en casa de sus amigos los Duplay en la calle Saint-Honoré, a dos pasos de las Tullerías. Los Duplay fueron detenidos y su domicilio fue registrado inmediatamente por orden de la Convención y precintado. La comisión Courtois, encargada del análisis de estos documentos, presentó su informe un año más tarde y pudo comprobarse que en su odio a Robespierre, Courtois había destruido los papeles que no permitían acusar a Robespierre. Hubo que esperar a 1828 y a la publicación en tres volúmenes de los Papeles inéditos encontrados en la casa de Robespierre, San-Just, Payan, etc. suprimidos u omitidos por Cortés para saber de qué se componían los papeles encontrados. Los raros papeles redactados por Robespierre mismo ocupan un volumen. Se encuentran esencialmente notas, así como que un fragmento del discurso sobre la facción de Fabre d’Englantine, un cuaderno, y un fragmento del asunto Chabot.

Los manuscritos importantes habían sido conservados por su huésped Duplay, cuya hija mayor se había casado con el convencional Philippe Lebas, ferviente amigo de Robespierre y de San-Just quien se suicidó esta trágica noche del 9 Thermidor. Los borradores que presentamos fueron conservados por la familia Lebas hasta nuestros días. ¿Robespierre los había entregado antes a su amigo? ¿Los Duplay los tenían ellos, antes de su detención, sustraídos del cuarto de Robespierre?

Ernest Hamel, que continúa siendo sin duda al más grande biógrafo de Robespierre, tuvo algunos de estos papeles entre las manos: " Tengo ante mis ojos un ejemplar manuscrito de la época, conservado por la familia Lebas. Casi todos los discursos manuscritos de Robespierre estaban, en Thermidor, en posesión de Éléonore Duplay, la hija mayor de su huésped, quien los escondió cuidadosamente. De ese modo habían podido escapar al pillaje del convencional Courtois. Pero en 1815, durante la segunda Restauración, el hermano de Éléonore, Simon Duplay, administrador de los hospitales y hospicios de París, con quien vivía Éléonore, cediendo a un lamentable sentimiento de miedo, echó al fuego la mayoría de las cartas, manuscritos y papeles que proceden de Maximilien, lo mismo que un magnífico retrato de cuerpo entero pintado por Gérard, y de que hablaremos más tarde. Solo escaparon d este desastre algunas cartas sólo y tres discursos manuscritos: el discurso sobre la solicitud del pueblo aviñonés [copia por Philippe Lebas]; el discurso sobre los jurados [copia por Philippe Lebas], y el de 8 de thermidor. Únicamente este último, devuelto incompleto a la familia Lebas, es de la escritura de Robespierre." , Historia de Robespierre según los papeles de familia: La Constituyente. 1865, p. 365).

Ernest Hamel vio sólo las dos copias realizadas por Lebas (ver el lote 31), y el discurso de 8 de Thermidor copiado por Robespierre. No tuvo conocimiento de las piezas más importantes de este conjunto como son los borradores autógrafos.

- [Robespierre contra la guerra:] Discurso sobre la guerra. 25 de enero de 1792. 8 páginas sobre 4 ff. in-8º (fragmento). Primer borrador con numerosos pasajes no tachados que, sin embargo, no fueron nunca publicados.

Robespierre se dirige a la asamblea para oponerse a los partidarios de la guerra contra las Cortes extranjeras. Ve en la llamada a la guerra por los Girondinos una manipulación de la Corte que intenta una maniobra desesperada para obtener fuerzas militares en Francia y usarlas contra la Revolución. Robespierre llama a la prudencia: los enemigos del interior son numerosos y deben ser eliminados en primer lugar, si no, ellos prestarán ayuda a los enemigos del exterior. "No es a mí quien hay que imputar lo deseos sanguinarios y las violencias contrarias al verdadero interés de la libertad. " Dos semanas después de este discurso, los bienes de los emigrados fueron declarados bienes nacionales. El tribunal criminal de París se instala, Robespierre es elegido acusador público (el 15 de febrero de 1792). La lucha contra "el enemigo interior" guió Robespierre a lo largo de sus discursos, amplificándose hasta su último discurso de Thermidor, en lo más fuerte del Terror, ello creó una fuerte repulsión y llevó a su detención y su muerte.

- [Robespierre se resigna ante la guerra]. Discurso a los Jacobinos sobre las circunstancias actuales. Marzo de 1792. 14 páginas sobre 7 ff. in-8º, ( fragmento) que comprende el inicio del discurso:

" Una conspiración formidable tramada a lo largo tiempo contra nuestra libertad" y el fin del discurso. Largos pasajes tachados, claves, inéditos. Robespierre pronunció este discurso en el momento de la muerte del emperador Léopoldo, poco tiempo antes de la declaración de guerra. " Que el pueblo francés hable con la majestad que le corresponde, veréis los déspotas pediros humildemente la paz, y si la rechazan entonces haremos la guerra: pero desdicha a los tiranos y a los traidores. "

- [Robespierre contra Brissot]. Consideraciones sobre una de las principales causas de nuestros males. Nota a pie de página. Le Défenseur de la Constitution, n° 3, mayo de 1792. Le Défenseur de la Constitution, fue el primer periódico de Robespierre. Su lanzamiento en mayo de 1792 se inscribe en el marco de la campaña contra la guerra desarrollada por Robespierre, y de la polémica cada vez más áspera que la oponía a Brissot y al partido de la guerra. Ante los ataques muy virulentos de los Girondinos, Robespierre decidió contestar a través de ese órgano de prensa.

- [Contra los Girondinos]. Tres Fragmentos, de los que dos parecen inéditos. Sobre hojas de tamaños diferentes, entre 80 x 170 mm y 230 x 175 mm.

De la influencia de la calumnia sobre la revolución. Discurso a los Jacobinos. 28 de octubre de 1792.

“[...] Es ella [la calumnia] quien echó de nuestros ejércitos, mediante las órdenes arbitrarias de la aristocracia, a los soldados más adictos a la causa pública [...] es ella la que ha llenado nuestros calabozos con ciudadanos cuya energía era remida por los tiranos [...] Inédito. [...] Declamaban contra la aristocracia; y los protegían contra los banqueros y se repartían con ellos los despojos de la república. Si denunciaban a un conspirador, era para absolver a otros; si denunciaban un complot era para esconder mejor su conspiración o para convertir en sospechosos a los defensores de la libertad [...] Inédito [...] Creo que el interés de la constitución y sobre todo la justicia y la humanidad exigen que se asegure la subsistencia a aquellos a quienes la revolución ha privado de su estado.”

- [Robespierre contra Pétion]. Respuesta de Maximilien Robespierre a Jérôme Pétion. Carta a sus comitentes. Séptima carta de la Primera serie. 30 de noviembre de 1792. 52 páginas sobre 27 ff., blancos y azulados (fragmento). Borrador, numerosos pasajes tachados, correcciones. Habiendo conducido a la abolición de la monarquía los acontecimientos del 10 de agosto y a la abrogación de la Constitución de 1791, Robespierre cambió el título de su periódico, El Defensor de la Constitución, que no estaba de acuerdo con los acontecimientos por el de Carta a sus comitentes. El nuevo título empezó a parecer a finales de septiembre de 92. Pétion y Robespierre, estrechamente unidos cuando se sentaban en los bancos de la asamblea constituyente, se enfrentan en cuanto el primero, proclamado alcalde de París, se asocia a los Girondinos, ingresa en la Convención, y es elegido primer presidente de la asamblea. Rompen al principio del mes de noviembre, en vísperas del proceso de Louis XVI.

Robespierre se lanza aquí a un ataque violento y sistemático contra la peligrosa pasividad de Pétion, del que retoma las palabras con una ironía mordaz. Sobre su acción contra el Municipio: " [Tachado: Sois naturalmente bueno, y no habéis creído nunca en la maldad humana]. El alcalde de París, decis en vuestro discurso, hablando de esta desastrosa época del 10 de agosto, no era ya un centro de unidad: me dejaron continuar en mi puesto; pero ya no era más que un vano título. Aparecí raramente por el ayuntamiento. No se me informaba de nada. He aquí el hecho: no estabais en vuestro puesto." Un mes más tarde, Pétion votó la llamada al pueblo y el aplazamiento de la ejecución de Louis XVI. Bajo una orden de detención, huyó, y se suicidó en junio de 1794.

- [Robespierre contra la indulgencia para Louis XVI]. Opinión de Robespierre sobre la proposición de desterrar a todos los Capetos. [ Seguido de:] Informe de las sesiones de la Convención del 10 al 13 de diciembre. Carta a sus comitentes. Oncena carta de la Primera serie. Diciembre de 1792. 22 páginas sobre 11 ff. in-8 (fragmento). Borrador, numerosos pasajes tachados, correcciones. La facción de la Gironda quería salvar los Borbones y arrancar Louis XVI al " justo castigo de sus crímenes", a cualquier precio y de la forma que fuera. Con este fin propuso desterrar del territorio el rey caído y los miembros de su familia. Robespierre fue seducido en un primer momento por esta proposición, que le parecía dictada por el más puro republicanismo, pero descubrió sus peligros y la combatió con encarnizamiento. Robespierre pone en guarda contra las diversas estratagemas que utilizarán las fuerzas anti-revolucionario para hacer fracasar el proceso de Louis XVI.

-[Robespierre en el proceso de Louis XVI, contra la llamada al pueblo]. Carta a MM., Vergniaud, Gensonné, Brissot y Guadet, sobre la soberanía del pueblo y sobre su sistema de la llamada del juicio de Louis Capet. Carta a sus comitentes. Primera carta de la Segunda serie. Enero de 1793. 8 páginas sobre 2 ff. in-8º (fragmento). Borrador, numerosos pasajes tachados y palabras corregidas.

Este célebre artículo desarrolla los argumentos del "Segundo discurso de Maximilien Robespierre sobre el juicio de Louis Capeto", pronunciado el 28 de diciembre 1792, contra la consulta popular sobre la sentencia del proceso de Louis XVI que algunos reclamaban que convocara la Convención: la emergencia de la situación, el riesgo de manipulación de las Asambleas por los adversarios de la Revolución convertiría este llamamiento al pueblo en algo peligroso. La llamada instrumentalizaría la soberanía del pueblo para traicionarla y destruirla mejor. Este fragmento contiene la definición por Robespierre de la " Montaña" en la asamblea: “[...] Se llama así desde los primeros tiempos de la revolución una parte de la sala donde se ponía, en la asamblea Constituyente, el pequeño número de diputados que defendieron la causa del pueblo, con la mayor constancia y fidelidad. Se sabe que el lado opuesto, llamada parte derecha, fue ocupado siempre por los hombres de un carácter diametralmente opuesto. Jérôme Pétion ha atribuido este fenómeno a cierta simpatía de humores. y la diversidad de humores le parecía bastante indiferente Pero Jérôme 1º no se entera de nada; está hecho más para reinar que para analizar. [...]

- [Robespierre llama a la guerra]. Respuesta de la Convención nacional a los reyes coaligados contra la República. Discurso de 5 de diciembre 1793 (15 Frimaire Año II). Una página in-8º (fragmento). Importantes pasajes tachados.

" Los Tiranos han sido encontrados más ligeros. Franceses, olvidemos nuestras querellas y marchemos contra los tiranos. Domadlos con vuestras armas y nosotros por nuestras leyes. [Tachado: Llevad el Terror al exterior, nosotros llevaremos la sabiduría, la abundancia, y el pan al interior. ¡Que la justicia nacional sea formidable con los traidores y con los conspiradores]. ¡Que tiemblen los traidores! ¡Que el último de los cobardes emisario de nuestros enemigos desaparezca! ¡Que el patriotismo triunfe, y que la inocencia se tranquilize! ¡Franceses, luchad! Vuestra causa es santa, vuestros ánimos son invencibles. Vuestros representantes saben morir; pueden hacer más; saben vencer "

- [La preparación de la Fiesta del Ser Supremo]. Informe del Comité de Salvación Pública a la Convención sobre las relaciones de las ideas religiosas y morales con los principios republicanos, y sobre las fiestas nacionales. Sesión de 7 de mayo de 1794, 18 Floreal Año II. Una página sobre un doble hoja in-8 (fragmento). Importante pasaje tachado.

" El vicio y la virtud hacen los destinos de la tierra; son los dos genios que se la disputan [...] Así el fundamento único de [Tachado: la sociedad es la moral] todas las instituciones políticas es la moral”.

- [El último discurso de Robespierre]. Discurso de 8 de Thermidor del Año II ( 26 de julio de 1794). 2 páginas sobre una hoja gran in-8º (fragmento).

Copia de la mano de Robespierre. Del comienzo ("Que otros os trazan cuadros lisonjeros... " hasta " Cuando es proscrita como un crimen, la tiranía reina." El más célebre discurso de Robespierre, a la vez una última tentativa para perseguir una política de eliminación de los "enemigos del interior", y una justificación contra las acusaciones cada vez más serias contra su despotismo y la tiranía que habían ensangrentado Francia y destruido el espíritu de la Revolución.

Este discurso será la chispa que prenderá hará estallar la discordia profunda dentro de la Convención entre Jacobinos robespierristas, y la mayoría más moderada, cansada de los excesos del Terror. La Cumbre decide no imprimir el discurso de los 8 Thermidor, originando la indignación de los Jacobinos. ¡Cuando el día siguiente San-Just sube a la tribuna para defender a Robespierre, la violencia se desencadena y Robespierre es silenciado al grito de "A bajo el tirano!". Sabiendo mejor que nadie las consecuencias del fracaso en tiempo de revolución, Robespierre no pronuncia ninguna palabra. El mismo había teorizado, justificado y legalizado la sentencia de muerte para quien fracasaba en su misión revolucionaria. Su detención es declarada el día mismo a las 17h. Empieza para Robespierre un largo séquito de horas donde su estupor y su altivez le impedirán encontrar la calma necesaria para reaccionar y para salvar su vida.

[Carta sobre la felicidad y la virtud]. ¿La Felicidad [emanada?] de la libertad? Carta inédita a un destinatario desconocido. 2 páginas sobre una hoja in-8º, numerado 1, a la mano (fragmento). Tachones y correcciones. ¿ No fechada [¿1792?]. En la esquina superior izquierda, la mención manuscrita tachada: ¿[Carta de Robespierre a?]. Rastros de plegados antiguos, habiendo causado una pequeña falta en el centro de la carta. Muy hermosa carta que analiza las relaciones entre la Felicidad y la Virtud, los atractivos embusteros de la Libertad, y la necesidad de las Leyes. " Creías, querido amigo, que bastaba al hombre, para ser feliz, vivir solitario, en el seno de la naturaleza te creías feliz y apreciabas sólo la sombra de la felicidad, al lado de tu choza era un labrador languideciendo bajo el peso de los impuestos; aquí era un hombre virtuoso víctima del despotismo y del crimen. Osabas llamarte feliz cuando tus semejantes estaban ahogados entre amarguras; osabas llamarte feliz cuando tu patria gemía bajo la tiranía de un déspota y de sus cortesanos. Insensato te creías pues solo sobre la tierra [...]”

Traducción: Joan Tafalla.